¿Qué es la resiliencia en criminologia y como afecta al comportamiento delictivo?

Pocas características hay que despierten tanto la atención como la resiliencia en criminologia. Esta característica tiene un increíble peso en la delincuencia, o mejor dicho, en la prevención de esta.

Un individuo resiliente es aquel que a pesar de verse sometido a innumerable factores de riesgo y a escasos factores de protección consigue superar las condiciones adversas, mejorar y evitar la conducta delictiva.

Como es bien sabido, la conducta está afectada por factores biológicos, pero también ambientales. Vivir en un barrio de la periferia, aislado y con un nivel socioeconomico bajo aumenta el riesgo de conducta antisocial, pero son en esos barrios donde los individuos resilientes crecen. Bajo un gran número de condiciones negativa el individuo resiliente prospera.

La resiliencia en criminologia se encuentra en sujetos que a pesar de los factores negativos evitan las conductas delictivas, en las personas victimizadas que salen adelante y también en personas que han cometido un delito pero evitan la reincidencia.

En este artículo me quiero enfocar en la resiliencia aplicada al individuo que después de cometer un delito y ser institucionalizado, evita cometer delito alguno a su vuelta a la sociedad.

Resulta interesante discernir porque individuos con características similares, con antecedentes parecidos, que han sido internados en una institución total como es la cárcel, presentas grandes diferencias en cuanto a reincidencia se refiere.

¿Qué es la resiliencia?

Definir el termino resiliencia no es sencillo, es un término de difícil conceptualización y en la que los diferentes puntos de vista del ámbito científico no llegan a un acuerdo. La resiliencia es entendida como:

  1. Un proceso: definido por un gran número de factores que interactuan a través de las situaciones para facilitar el afrontamiento de estas. Los factores incluidos son tales como el soporte familiar y el ambiente.
  2. Un rasgo de la personalidad: desde esta visión quedan incluidos la autoeficacia, la perseverancia, las habilidad sociales, las redes de soporte, entre otros. Esta visión se centra más en el individuo y en como se comporta este debido a dicho rasgo e personalidad.

La resilencia como rasgo de la personalidad es el enfoque más utilizado en los instrumentos de evaluación.

¿La resiliencia evita la reincidencia en jóvenes?

Por desgracia, el estudio de la resiliencia se ha enfocado más al ámbito psicológico que al criminológico. No son muchos los estudios hechos sobre jóvenes institucionalizados o que han cometido algún delito. No obstante la resiliencia en criminologia es un factor muy importante que debe ser considerado.

Un estudio a tener en cuenta es el hecho por Born et al. (1997). Mediante un estudio retrospectivo en una muestra de 300 jóvenes institucionalizados en prisiones de Bélgica se concluyó que un 7% de ellos eran resilientes. Estos investigadores utilizaron el concepto resilencia como un rasgo de la personalidad. De esta manera los sujetos resilientes estaban expuestos a factores de riesgo como una familia inestable, pero no cometian delitos de gravedad. Estos sujetos eran menos agresivos, más maduros y eran capaces de lograr buenas relaciones con los adultos.

Este estudio abre las puertas a considerar la resiliencia como un factor de protección de peso que evita nuevas conductas delictivas en los jóvenes con un pasado delictivo.

Tanta importancia se le ha dado a la resiliencia en criminologia, que esta es un ítem importante en el SAVRY. En este instrumento, la resiliencia está formada por el temperamento, los factores familiares y el soporte social. Es remarcable la inclusión del temperamento, ya que los otros dos factores se examinan con diferentes ítems en el SAVRY. El temperamento resiliente incluye una inteligencia normal, buenas habilidades para solucionar problemas, adaptabilidad y una buena autoestima. En este ítem solo se valora su presencia o su ausencia.

Amber Fougere, Michael Daffern y Stuart Thomas (2012) valoran que la resilencia no es un buen predictor de la reincidencia, pero si que es un factor de protección respecto a esta. Determinación, perseverancia, buenas habilidades para relacionarse y la ausencia de enfermedades mentales son las facetas que forman parte de la resiliencia.

En otro estudio cualitativo, donde se examinaron a 22 jóvenes que habían cometido delitos, habían sido institucionalizados en un centro de menores y habían cumplido la pena, se llegó a una conclusión similar que la de los anteriores autores.

En dicho estudio se clasificó a los jóvenes en tres grupos diferentes:

  1. Los que tuvieron éxito (succeeders).
  2. Errantes (drifters).
  3. Conflictivos (strugglers).

Mientras que los primeros (succeeders) no volvieron a cometer ningún delito y su conducta se mantuvo dentro de los límites aceptados por la sociedad, los segundos (drifters) no consiguieron mantener una buena conducta y el último grupo (strugglers) volvió a cometer un acto delictivo.

Los jóvenes que fueron clasificados en el primer grupo, tenían una mayor edad, mostraban más madurez, mejor habilidades para solucionar problemas, así como unas habilidades verbales superiores.

Conclusión acerca de la resiliencia en criminologia

La difícil conceptualización de la resiliencia ha provocado que la investigación en torno a ella sea compleja. Las diferentes visiones de la resiliencia no hacen otra cosa que tornar borroso un factor que tiene un gran poder de protección.

A pesar de que los estudios examinados no comprenden la resiliencia como predictor de la conducta delictiva, es cierto que si se muestran a favor de que la resiliencia es un factor de protección con una gran correlación y que los jóvenes con altos niveles de resiliencia se ven envueltos en menor número de conductas delictiva graves y se muestran más acordes a las normas por las que se rige la sociedad.

Referencias

Amber Fougere & Michael Daffern (2011) Resilience in Young Offenders, International Journal of Forensic
Mental Health, 10:3, 244-253, DOI: 10.1080/14999013.2011.598602

Amber Fougere , Michael Daffern & Stuart Thomas (2012). Toward
an empirical conceptualisation of resilience in young adult offenders, The Journal of
Forensic Psychiatry & Psychology, 23:5-6, 706-721, DOI: 10.1080/14789949.2012.719536

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Los factores de riesgo y la delincuencia

La delincuencia no es un fenómeno estático, es un fenómeno cambiante que se va alimentando de circunstancias internas y externas del sujeta que comete el acto fuera de la ley. Los factores de riesgo juegan un papel muy importante en la probabilidad de desarrollar conductas delictivas. La manera en que estos influyen en el sujeto van a condicionar el comportamiento futuro del mismo.

Los factores de riesgo. ¿Que son y como actúan?

La Criminologia es una ciencia que se basa en predecir la conducta delictiva a través de predictors. Los factores de riesgo son el claro ejemplo del término antes utilizado.

Estos factores van a determinar el riesgo de que un sujeto actúe de manera antisocial, llegando al punto del delito.

Los factores de riesgo se pueden definir, de manera sencilla, como cualquier circunstancia, característica de la personalidad, del ambiente o diferentes experiencias que afectan al individuo y le pone en una situación de mayor riesgo de desviarse hacia una conducta delictiva.

La descripción ya nos puede hacer intuir que tipo de factores son los que influyen en esa deriva antisocial.

Diferentes tipos de factores de riesgo: estáticos y dinámicos

Estos factores se pueden dividir en dos categorías: estáticos y dinámicos.

Factores de riesgo estáticos

Son aquellos que no son modificables y por lo tanto el efecto del tratamiento no pueden cambiarlos. Muchos de estos factores están presentes en el ambiente familiar durante la infancia del individuo. Factores como el maltrato familiar, el género masculino, el alcoholismo de los padres, el abandono de uno de ellos o provenir de una familia desestructurada y con muchos hermanos serían algunos de los ejemplos de este tipo de factores. Como se pueden comprobar, estos factores pertenecen al pasado y por lo tanto no se pueden revertir. Otros, acompañan al individuo durante toda la vida como podría ser una dificultad en el aprendizaje. Mientras que otros pueden ir aumentando, como la vida criminal anterior.

La dificultad que entraña la modificación de estos factores de riesgo es grande, ya que más que modificarlos (cosa muy difícil) se tendrían que desarrollar y aplicar planes que ayuden  a prevenir que estos factores afecten a la vida del individuo durante su infancia o reducir su efecto negativo.

La cuestión del genero es algo que suele llamar la atención ¿Es cierto que los hombres cometen más delitos y más violentos? Se podría decir que si, y que influyen tanto factores biológicos (como mayor cantidad de testosterona) como culturales (el rol tradicional de protector que tiene en la especie humana el genero masculino)

Factores de riesgo dinámicos

De la explicación anterior podemos deducir que estos factores son aquellos que pueden ser modificados con una intervención adecuada. El consumo de drogas o alcohol, los grupos de iguales antisociales, una pareja delictiva o estar en el paro serian ejemplos de factores de riesgo dinámicos.

Las intervenciones orientadas a modificar estos aspectos suelen dar buen resultado, ya que la substitución de su grupo de amigos antisociales por otro con vínculos prosociales puede facilitar la integración en la sociedad y que este sujeto se sienta más vinculado a ella.

El consumo de drogas está ligado a la delincuencia, tanto en delitos funcionales (para obtener la substancia) como en delitos violentos derivado del consumo de drogas como el alcohol, la cocaína o el MDMA.

factores de riesgo delito

¿Cual es el riesgo de cometer un delito?

Presentar factores de riesgo no desemboca de manera inevitable al comportamiento delictivo. Muchos individuos presentar factores de riesgo y no por ello acaban cometiendo delitos. Aquí entra en juego conceptos como la resiliencia o los factores de protección.

Del primero hay que definirlo como la capacidad de evolucionar en ambientes desfavorables y criminógenos. Es decir, que un sujeto a pesar de estar influenciado por muchos factores de riesgo evoluciona hacia una conducta prosocial.

De los segundos hay que añadir que es un tema más largo al que dedicaré una entrada aparte, pero que a modo de resumen un factor de protección es aquella circunstancia, característica de la personalidad, del ambiente o diferentes experiencias que afecta de una manera positiva al individuo y disminuye el riesgo de caer en la conducta delicitiva.

¿Podéis decir algún factor de protección que disminuya el riesgo de tener un comportamiento delictivo?