¿Por qué la criminología y la criminalística no son lo mismo?

Cuando me matriculé en el Grado de Criminología sabía perfectamente lo que me tocaría estudiar: mucho contenido de ciencas sociales.

La criminología es una ciencia que poco tiene que ver con esas laureadas series de televisión donde a partir de una pequeña prueba en la escena del crimen se descubre la personalidad del autor del delito.

En los 4 años de estudio, me he empapado con cientos de artículos científicos relativos a psicología, sociología, derecho, estadística y, como no, criminología. Respecto a la criminalística, lo que representan series como CSI, tan sólo he tenido una asignatura con el mismo nombre y la de medicina forense.

Lejos de suponer una decepción, para mi ha sido un alivio, y es que la función del criminólogo en la sociedad se aleja, y mucho, de las series de televisión. En dichas series el trabajo que se ve corresponde o bien a la policía científica o a un médico forense.

Criminología y criminalística. ¿En qué se diferencian?

No me imagino que los miles de criminólogos en España tengan en mente trabajar en la policía científica, así como tambien es imposible que un criminólogo sin la carrera de medicina se dedique a examinar cadáveres. Entonces, ¿qué diferencias hay entre criminología y criminalística?

La criminología es una ciencia que estudia el delito. A grandes rasgos, a través de la criminología se busca prevenir y tratar los niveles de delincuencia de un país. En ningún caso se busca la utopía de eliminar de la sociedad el delito, que por desgracia es inherente en ella, sino minimizar este tipo de comportamiento, pero sobretodo diseñar planes que eviten que el comportamiento delictivo se reproduzca en el seno de una sociedad.

El trabajo con menores en riesgo de exclusión, el diseño ecologico urbano o los planes de prevención de comportamientos antisociales son ejemplos de hacia dónde está enfocada la criminología. En ningún caso se busca resolver delitos, lo que pretende es reducir la comisión de estos, el impacto económico y social que tienen y la reinserción de aquellos que han cometido un acto delictivo.

Por otro lado, la criminalística es la ciencia que se dedica a averiguar quién ha cometido y de que manera lo ha hecho. Mediante la investigación de diferentes indicios (físicos, biológicos, químicos,etc.) vinculan a uno o varios sujetos a una escena del crimen.

La criminalística no es una ciencia tan teórica, sino que se basa en la práctica para resolver la escena del crimen, identificar a los ofensores y descubrir las motivaciones detrás de ellos. No se trata por lo tanto, de prevenir el delito sino de resolverlo. Esta ciencia se aplica en gran medida en los cuerpos policías para la resolución de crímenes.

La criminología y la criminalística coinciden en el objeto de estudio aunque con perspectivas muy diferentes.

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Pena de prisión permanente revisable en España, ¿debería ser derogada?

El 26 de marzo de 2014 se aprobaba en el Congreso de los Diputados la pena de prisión permanente revisable en España, una pena con la que se pretende evitar los delitos más graves, entre los que se incluyen el asesinato después de una agresión sexual o el asesinato de menores de 16 años, entre otros supuestos.

El comienzo del año 2018 trajo consigo una increíble campaña para que los ciudadanos se manifestaran a favor de mantener en esta pena en la legislación española. Esto sucedía por dos factores principalmente. El primero fue la proposición de ley para la derogación de la pena de prisión permanente revisable presentada por la oposición que se tramitó en el Congreso de los Diputados. El según factor fue la terrible noticia de la aparición del cuerpo de Diana Quer, provocando que se iniciara la campaña para evitar la derogación.

Desde una visión criminológica basada en la reinserción, no tiene cabida en ninguna legislación una pena de este tipo, pues si bien cumple con la función de la prevención especial (evitar que quién ha cometido un delito lo vuelva a hacer), no es menos cierto que lo hace a través del aislamiento total, negando la posibilidad de que vuelva a la sociedad.

Pero también hay que tener los pies en la tierra y entender que las penas de prisión no buscan la reinserción como el objetivo primario (a pesar de estar orientadas hacia ésta), sino que prima la prevención del delito.

¿Por qué debería ser derogada la pena de prisión permanente revisable?

Uno de los ideales en los que se sustenta la pena de prisión permanente revisable en España es el retribucionismo. Se busca mediante esta pena dar castigo a quién vulnera la ley, aunque en los discursos políticos obvian este término y prefieren utilizar diferentes eufemismos para referirse a ello y roderarlo en un halo de justicia absoluta. Ni la pena de prisión permanente revisable es una pena completamente injusta, ni es la panacea para este tipo de delitos violentos.

A mi parece, uno de los puntos más débiles de la pena de prisión permanente revisable es su eficacia en cuanto a prevención general y específica, así como en su aplicación.

En 4 años que lleva ya implantada en nuestra legislación, solo ha sido aplicada en 1 sola ocasión. El condenado fue David Oubel, sentenciado a la pena de prisión permanente revisable tras ser declarado culpable del asesinato de sus 2 hijas utilizando una sierra radial. De esta pequeña lectura se pueden sacar 2 conclusiones completamente opuestas:

  1. La pena de prisión permanente revisable en España tiene un factor preventivo y ha reducido el número de delitos de este tipo.
  2. En España los delitos de tal magnitud son solo una excepción y, estadísticamente, tienen poco peso en la totalidad de delitos cometidos en el país.

Los homicidios y asesinatos representan una pequeña proporción de los delitos que se comenten en España a lo largo del año, además un año antes de la aprobación de la pena de prisión permanente revisable el número de delitos de este tipo estaba en su nivel más bajo

pena de prisión permanente revisable en España

Fuente: Estadística de criminalidad de 2016. Ministerio de Interior

Desde el año 2005 los homicidios y asesinatos están en continuo descenso. Es cierto que el delito de homicido no está penado con la prisión permanente revisable, pero el asesinato si, y éste está regulado en el articulo 139 CP “del homicido y sus formas”, por lo que se puede considerar un homicido agravado por diferentes requisitos.

De esto se traduce que los asesinatos que entran dentro del ámbito de aplicación de la prisión permanente revisable son escasos.

Por otro lado, y como quedó demostrado con la pena de muerte en los EEUU, las penas más graves y de larga duración no tienen un efecto preventivo significativo. Las razones que se puede argumentar a esta circunstancia puede ser la impulsividad del acto violento y también que las personas que cometen delito tienen un gran sentido de la inmediatez y de los beneficios a corto plazo, siendo incapaces de vislumbrar las consecuencias a medio y largo plazo.

Otra cuestión polémica de la pena de prisión permanente revisable es la duración de la misma. La pena de prisión permanente revisable en España no tiene estipulada una duración fija. No es, a priori, una cadena perpetua pero tampoco deja entrever cuál es la duración de ésta. Dos presos condenados por el mismo delito pueden diferir en la duración del internamiento en prisión, uno de ellos puede ver la libertad en 25 años, mientras que el otro puede pasar el resto de su vida dentro de ésta institución total. Esto produce una incertidumbre en el individuo y, como se ha afirmado en alguna ocasión, puede rozar los límites con la tortura.

Para terminar con los argumentos a favor de la derogación de la pena de prisión permanente revisable en España quiero poner especial atención en el ideal de reinserción. La pena de prisión permanente revisable no permite que, en el supuesto de que un individuo pase 25 años o más en prisión, tenga opciones reales de reinserción en una sociedad que distará mucho de la que en su momento abandonó. La prisión es un lugar criminógeno, donde el sujeto vive rodeado de un gran número de factores de riesgo que retroalimentan la conducta desviada. La libertad condicional no se puede solicitar hasta los 25 o 35 años de condena (dependiendo el delito), y por lo tanto el tiempo sin estar en contacto con la sociedad aumenta.

¿Por qué debería seguir vigente la pena de prisión permanente revisable en España?

El motivo de este artículo no es dar una opinión personal sobre la utilidad (o no) de la pena de prisión permanente revisable, sino acercar, de una manera criminológica, las justificaciones sobre el mantenimiento de esta pena tan cuestionada en la legislación Española. Es cierto que resulta difícil creer en la reinserción y tratar de dar argumentos a favor de esta pena que vayan más allá del sentimiento de justicia que se puede sentir al castigar a quién comete crímenes atroces.

Los legisladores españoles han valorado el sufrimiento excesivo al que se ven sometidas las víctimas directas, así como sus familiares en los casos de ocultación del cuerpo, para defender la pena de prisión permanente revisable. Los familiares que deben soportar la pérdida de un ser querido en esas duras circunstancias están legitimados moralmente para desear el castigo de la persona que está detrás de ello. No obstante, esa legitimidad no tiene porque ser contemplada como una justicia en sentido estricto.

Para transformar esa legitimación moral en justicia habría que dirigirse al Estatuto de Roma, que fue el instrumento impulsor de la Corte Penal Internacional (ratificado por España en el año 2000). La ratificación por parte de España del Estatuo de Roma significó la aceptación de la cadena perpetua como pena.

Argumentar que la Corte Penal Internacional acepta una pena de prisión para toda la vida y que por ello es justa no es más que una ilusión, dado que los delitos por los que la Corte Penal Internacional sentencia con cadena perpetua son extremadamente graves, entre los que destacan el genocidio y los crímenes de guerra, y no son comparables con los que han provocado la inclusión de la pena de prisión permanente revisable en España. Pero el matiz es que, a nivel internacional, la cadena perpetua es aceptada como una pena para determinados delitos graves.

Además gran parte de la legislación europea contempla diferentes tipos de prisión permanente, con revisiones que van desde los 15 años en Alemania a los 40 años como sucede con Hungría. A nivel europeo es una práctica común y ampliamente aceptada. ¿Qué lleva a legislar de esta manera?

La respuesta a esto, y el principal argumento para defender la pena de prisión permanente revisable, es que hay individuos donde no se contempla ningún tipo de reinserción. Hay que aceptar que existen individuos que no pueden reinsertarse con éxito a pesar de los interminables esfuerzos y tratamientos a los que son sometidos.

Esta razón es el pilar principal para argumentar porque se debería mantener la pena de prisión permanente en España.

Conclusiones finales acerca de la pena de prisión permanente revisable en España

La pena de prisión permanente revisable en España es un castigo a los delitos más graves y de mayor crueldad que puede cometer un individuo, pero choca directamente con el ideal de reinserción. La concepción de este tipo de pena busca inocuizar al delincuente, evitando su vuelta a la sociedad, y por ende, el posible comportamiento violento de este. Únicamente se busca castigar a quién comete estos delitos y proteger a la sociedad.

Es una pena que se puede catalogar de injusta y de una duración indeterminada, lindando con la tortura para quién la padece, pero no hay que cerrar los ojos hacia una realidad: no todos los individuos que cometen un delito se pueden reinsertar adecuadamente en la sociedad.

Aún así, defendiendo el ideal de reinserción, se puede considerar que ésta pena es puramente represiva y solo busca castigar, que no hacer justicia.

Prevención situacional: la ecología como herramienta de reducción del delito

Existen un sinfin de teorías y enfoques orientados a explicar la delincuencia y ofrecer una solución a esta. Desde las teorias que tratan de explicar el porque un individuo no comete un delito, como la teoria de control de Hirschi, hasta el enfoque de la tolerancia cero como arma definitiva contra la delincuencia. Entre tantos enfoques destaca la prevención situacional, por separarse del camino trazado por las teorias que centran su atención en el individuo, y en vez de ello, enfocan a una visión más marco: el ambiente.

Heredera directa de la Escuela de Chicago y sus postulados, la prevención situacional ofrece una visión única, y proporciona una manera diferente de combatir la delincuencia.

La prevención situacional ha tenido una gran influencia en las sociedades anglosajonas, donde su inclusión ha generado diversas opiniones sobre su efectividad.

Los orígenes de la prevención situacional

El enfoque de la prevención situacional es relativamente nuevo, pero tiene como origen los postulados de la Escuela de Chicago de principios del siglo XX. Estos postulados fueron revolucionaros al apartar la visión del individuo y centrarlo en el ambiente, en la llamada ecología social.

La ecología de la ciudad era un punto importante de sus postulados, y mediante diferentes estudios consiguieron localizar las “zonas calientes” de la ciudad. Zonas geográficas donde se apreciaba un mayor indice de delincuencia que guardaba correlación con diferentes factores ambientales.

Por tanto, para la Escuela de Chicago no era tan importante el comportamiento delictivo individual, entendido este como la acción subjetiva, como el ambiente y la influencia en dicho comportamiento.

La prevención situación al bebe directamente de esta fuente, y mediante la modificación del ambiente quiere reducir la delincuencia.

¿En qué se basa la prevención situacional?

La prevención situacional busca incidir en el ambiente para evitar el delito. Dentro de este enfoque se puede encontrar diferentes teorías como la teoría de las actividades rutinarias, la teoría de la elección racional o la del espacio defendible.

Según la teoría de las actividades rutinarias, un delito ocurre cuando:

  • Hay un autor motivado para cometer un delito.
  • Existe una víctima propicia.
  • No hay guardianes.

Si estos tres factores aparecen juntos, el riesgo del delito aumenta.

Con la prevención situacional se aspira a influir en estos factores para contrarrestar las posibilidad de que ocurra un acto delictivo.

Hay que considerar al infractor como un sujeto completamente racional que elige la mejor de las opciones posibles para su beneficio. Que el sujeto elija de manera racional no significa, ni mucho menos, que sea la elección más favorable. El infractor hace un cálculo completamente subjetivo sobre los beneficios y los riesgos de su actuación y saca una conclusión que puede estar sesgada y que le lleva a cometer el acto delictivo o no.

Hay diferentes factores que pueden influir en dicho cálculo, facilitando o dificultando la comisión de un acto delictivo. Por ello desde la prevención situacional se busca influir en determinadas facetas del ambiente.

La primera de ellas es aumentar el esfuerzo que supone para el potencial ofensor cometer un delito. Modificando la arquitectura, creando muro o obstáculos se conseguiría que el potencial ofensor desistiera  en cometer el acto delictivo.

La segunda faceta es el riesgo de ser detectado en la comisión del delito. Incluyendo y reforzando la vigilancia formal e informal aumenta el riesgo de ser descubierto. La video-vigilancia reduce la afluencia de los delitos en una zona determinada, siendo uno de los métodos disuasorios más utilizado en las sociedades anglosajonas. A pesar de su efectividad se han argumentado críticas en su contra, sobretodo referidas al desplazamiento de la delincuencia a otros lugares. 

Si las ganancias que se consiguen con el acto delictivo no son las deseadas, probablemente el delito no sucederá. Esta es la tercera faceta, el simple hecho de que los bienes accesibles para el infractor sean de bajo valor ya puede ser motivo suficiente para que este no se arriesge  a delinquir.

La última de las facetas es utilizar los sentimientos de culpa como mecanismo inhibitorio. La famosa campaña contra la violencia de género que decía “si golpeas a un mujer eres menos hombre” define a la perfección esta faceta.

Críticas hacia la prevención situacional

A pesar de que la prevención situacional a demostrado su eficacia en la reducción del delito, no es menos cierto que ha recibido fuertes críticas.

La más destacada es la relativa al desplazamiento del delito, ejemplificado en los métodos de video-vigilancia. El uso de cámaras de vigilancia provocaría un desplazamiento del delito a calles o zonas donde estas no están instaladas, por lo que el delito no se reduciría.

El desplazamiento puede ser:

  1. Temporal
  2. Espacial
  3. De objetivo
  4. De forma criminal 
  5. De delito
  6. De delincuentes 

La otra gran crítica es el gran problema moral que supone la implementación de estos tipos de control por video, dado que podría vulnerar la intimidad de los ciudadanos.

¿Que es la criminologia?

Cuándo se piensa en criminología existe la creencia errónea de que esta ciencia guarda mucha relación con las series que la televisión nos muestra de manera habitual.

El error es creer que lo que se ve en esas series es extrapolable a la criminologia. Criminología y Criminalistica no es lo mismo. Este es el mensaje que debemos propagar y hacer que el resto de la población entienda.

Pueden ser complementarias pero de ninguna manera son sinónimos. Para lo que estáis estudiando esta ciencia sabéis a lo que me refiero. Los que no conozcan muy bien de que estoy hablando cuando menciono criminologia deberían dejar atrás esas imágenes de CSI y otras series.

CRIMINOLOGIA

La criminologia es una ciencia social donde se mezclan elementos de las ciencias jurídicas con sociología, psicología y elementos propios de la criminologia.

Es una ciencia multidisciplinar con la que se quiere buscar las causas de la delincuencia y averiguar que es lo que predispone (y acciona) a un sujeto a cometer un acto delictivo.

La criminologia como ciencia de la integración

La criminologia busca entender y combatir los factores de riesgo que causan que un sujeto se vea inmerso en conductas delictivas. Visto desde fuera puede parecer algo cuanto menos imposible y lo cierto es que en parte lo es.

¿Como es posible combatir la delincuencia actual si los factores de riesgo provienen mayoritariamente de la infancia?

Con algo que no se aplica por desgracia en nuestro país muy a menudo: con una correcta identificación e integración de los colectivos en riesgo de exclusión.

Es muy sencillo encarcelar a la persona que comete un delito y culpar de todos los males a la misma. Pero es importante no juzgar si no conocemos el pasado.

Lo difícil es saber que esta funcionando de manera incorrecta en esta sociedad que se preocupa más de encarcelar a esa persona más que de evitar que los niños se conviertan en ella.

Abramos los ojos, hay delitos que merecen castigo pero hay personas que merecen otra oportunidad que le fue robada en su infancia.