Trastorno antisocial y delincuencia violenta: ¿guardan relación?

trastorno antisocial

Existen factores de riesgo para la delincuencia violenta que son modificables, los llamados factores de riesgo dinámicos. Por contra los factores estáticos son aquellos que no se pueden modificar, dentro de ellos están la historia familiar o los rasgos característicos de la personalidad. El trastorno antisocial es uno de estos factores estáticos y guarda gran relación con la delincuencia violenta.

¿Que es un trastorno de la personalidad?

El artículo 16 del DSM-IV-TR  define un trastorno de la personalidad como:

Un patrón permanente e inflexible de experiencia interna y de comportamiento que se aparta acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto, tiene su inicio en la adolescencia o principio de la edad adulta, es estable a lo largo del tiempo y comporta malestar y prejuicios

La definición de trastorno de la personalidad permite delimitar que es y que no es un trastorno de la personalidad. Es una manera de comportarse, pensar y actuar que choca con los principios básicos de convivencia en una sociedad. Pero sobretodo es que el sujeto mantiene una posición inflexible y no es el resultado de una situación en concreta, cómo podría ser intoxicación por consumo de drogas, sino que esta caracteristica se mantiene estable durante toda la vida.

¿Qué es el trastorno antisocial de la personalidad?

Los trastornos de personalidad tienen un gran impacto en las conductas violentas. A su vez, los trastornos de personalidad pueden afectar a la imputabilidad del sujeto que los padece,  al tratamiento indicado y a sus posibilidades de reinserción.

El DSM IV-TR engloba los trastornos de la personalidad en diferentes categorías, siendo distingibles 10 tipos de trastornos de la personalidad.

De entre ellos, el trastorno antisocial de la personalidad es que tiene más correlación con la conducta violenta. El estudio de Esbec y Echeburúa destaca este dato. De los diferentes estudios analizados por estos 2 autores sobre población penitenciaria, es el trastorno antisocial de la personalidad el que tiene más prevalencia entre los reclusos.

Pese a ello no se puede considerar representativo ni extrapolable a la sociedad porque la población penitenciaria tiene unas características propias y ciertos factores ambientales que pueden desencadenar en comportamiento considerados desadaptativos.

¿Pero que características tiene un sujeto que padece un trastorno antisocial de la personalidad?

En la siguiente tabla de Esbec y Echeburúa quedan reflejados los criterios de diagnostico de este tipo de trastorno

trastorno antisocial de la personalidad

Los autores exponen como los sujetos que sufren de trastorno antisocial de la personalidad, en adelante TAP,  han presentado desde edad temprana comportamientos contrarios a la normal social, ya sea un consumo de drogas desde la infancia o la tortura de animales, entre otros. Por regla general estos sujetos mienten para conseguir sus objetivos.

La falta de empatía, el fracaso escolar, la necesidad de emociones fuertes, no pensar en recompensas a largo plazo y la impulsividad son otra de las características que presenta un individuo con TAP.

Suelen provenir de familias con problemas, desestructuradas o con un entorno antisocial y negativo. La educación en el núcleo de estas familias carece de estabilidad.

¿Que relación tiene el trastorno antisocial de la personalidad con la delincuencia violenta?

La relación entre el trastorno antisocial y la delincuencia violenta debe ser tratado siempre como algo probabilístico y no determinante. Qué un sujeto sufra de TAP no quiere decir en absoluto que vaya a cometer un delito violento, sino que ese factor de riesgo aumenta las probabilidades de que ello ocurra.

La falta de empatía y la impulsividad, junto a la falta de autocontrol tienen un gran peso en acciones violentas contra otras personas. Por un lado a pesar de ser consciente del daño que provoca no siente, o lo siente de manera reducida, el sentimiento de culpa por dicha acción.

Por otro, la impulsividad, la falta de autocontrol y, en muchos casos, las escasas habilidades sociales anteceden a los comportamientos antisociales y violentos, ya que estos sujetos suelen carecer de las herramientas para solucionar conflictos sin recurrir a la violencia.

Referencias

Trastorno antisocial. DSM IV-TR

E. Esbec y E. Echeburúa. Violencia y trastornos de la personalidad: implicaciones clínicas y forenses

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