¿Es la prisión la mejor solución a la delincuencia?

Los recientes ataques en París y en otros lugares del mundo han hecho que una parte de la sociedad este de acuerdo en un aumento de la dureza de los castigos. ¿Pero es de verdad la prisión la solución a estos males?

Prisión

Funciones de la prisión

La prisión cómo institución en nuestros tiempos cumple diversas funciones que hay que entender antes de valorar si es correcta su aplicación o no y en que circunstancias.

  • Prevención general: Esta prevención la podemos dividir en negativa y en positiva. La faceta negativa seria simplemente la represión en estado puro “la prisión está ahí para hacer que los ciudadanos se comporten de manera adecuada”.  La faceta positiva sería hacer saber a los ciudadanos que hay unas leyes que se cumplen y pueden estar seguro de ello.
  • Prevención especial: Esta la dividiremos también en negativa (se busca apartar al sujeto de la sociedad para no perjudicarla) y en positiva (seria la reinserción). Como vemos lo que se busca es evitar que se vuelva a cometer un delito.

Cómo actúa el sujeto en la sociedad

Si bien con la explicación anterior puede parecer que la prisión es necesaria para controlar la delincuencia, no queda tan claro si tenemos en cuenta que los sujetos en una sociedad no cometen delitos por razones que no tienen que ver con la prevención general.

Una razón muy importante es que muchos ciudadanos se abstienen de cometer delitos porque tienen un sistema de valores que se lo prohíbe. Estos valores son aprendidos desde la infancia a través de la familia y el circulo más cercano. A estas personas no se les pasa por la cabeza verse envueltas en delitos, así cómo tampoco piensan que la primera consecuencia será la prisión, sino la decepción de las personas a las que se sienten vinculadas.

De la misma manera las personas que reinciden en la comisión de un acto delictivo tampoco les frena la prisión. Ellos ya han estado allí y deberían querer evitarlo a toda costa. No hay nada más preciado que la libertad.

Dicho esto, se puede entrever que las razones para no cometer delitos va más allá del miedo que pueda causar la prisión en los sujetos.

La vinculación con los iguales, la situación socieconomica, entre otras razones pueden ser consideradas mucho más efectivas para evitar los comportamientos fuera de la ley.

Por mucho que nos insistan de que la prisión es la solución, no deja de ser un mal necesario y hay que abrir otros caminos menos punitivos.

Anuncios

3 comentarios en “¿Es la prisión la mejor solución a la delincuencia?

  1. Buenos días,

    Coincido contigo cuando afirmas que la prisión no es la solución a la delincuencia, si bien no deja de ser un mal necesario. Tal y como indica la Constitución de 1978, la finalidad de las penas privativas de libertad es la “reeducación y reinserción social”, aspecto que debería desarrollar de manera estricta la normativa penal y penitenciaria. Aún así, vivimos en un contexto político en el que recientemente nuestro Código Penal ha sufrido la modificación más drástica desde que entró en vigor en el año 1995 y en el que, entre otras medidas, se ha instaurado la nueva pena de prisión permanente revisable. Sin querer entrar en sus aspectos técnicos, de los cuales muchos aún quedan por resolver ya que se trataran a medida que la realidad social ponga de manifiesto las limitaciones de la norma, opino que es una medida que deja totalmente de lado la finalidad constitucional de la pena privativa de libertad ya que se aleja totalmente de la reeducación o resocialización del condenado.

    Está sobradamente demostrado que el establecimiento de penas más y más duras no evita que la gente siga delinquiendo y que, de acuerdo con lo que se expone en este blog, las razones por las cuales la gente comete un delito van más allá del respeto que pueda infundir la pena establecida para el delito concreto. Por lo tanto, el establecimiento de penas más duras en un país como el nuestro que ya de por sí tiene las prisiones saturadas de internos gracias (o más bien, como consecuencia) a unas penas excesivamente duras y poco practicas es una opción que responde a intereses políticos inmediatos y no a una voluntad de cumplir con la finalidad reeducativa que deben tener las penas.

    Considero que es del todo necesario que el legislador atienda a la realidad social en la que vivimos ya que de lo contrario, seguiremos con una normativa que no tiene en consideración las múltiples causas que originan la delincuencia y que, por lo tanto, no puede ser capaz en absoluto de prevenirla y, mucho menos, de solucionarla.

    Saludos,

    Me gusta

    • Aprecio tu comentario Josep Farrera. Cada vez parece ser que nos acercamos a un punitivismo elevado. Cómo bien dices, no se tiene en cuenta la CE en algunas facetas, ya que la prisión como institución total no cumple la función de reeducación. Con la prisión lo que se busca es apartar a los individuos con comportamientos que difieren de la sociedad de ella. Hasta que no se empiece a luchar contra las causas de nada sirve esta acción contra las consecuencias, ya que poblar las prisiones de individuos no es la solución a la delincuencia.
      Tu mismo lo has dicho que hay muchas causas detrás que no son tenidas en cuenta por nuestra legislación.
      Un saludo

      Me gusta

  2. Pingback: ¿Es la sociedad inmune a la violencia? | Crimen y castigo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s